La irresponsabilidad del alcalde del municipio de San Juan Totolac, Giovanni Pérez Briones, propició que un grupo de tahoneros molestos con la falta a la palabra de su autoridad para apoyarlos ante los efectos negativos del Covit-19 causara destrozos al interior y exterior de la presidencia municipal recientemente restaurada y modernizada.

La violencia en este municipio se pudo evitar si el alcalde hubiera atendido a los panaderos artesanales mediante explicaciones bien fundamentadas, ahora los resultados son de lamentables consecuencias o como dice el dicho “Saldrá más caro el caldo que las albóndigas”.

La falta de tacto político, una pobre estrategia de comunicación social y la tibieza del alcalde de Totolac para hacer frente a este asunto propiciaron la destrucción de mobiliario nuevo, de vidrios en puertas y ventanas, así como la quema de dos motocicletas utilizadas para la seguridad de la población.

No enteramos que el edil huyó de sus oficinas con el argumento de salvar su integridad física, pero sin pensar que el malestar de los tahoneros podría desatar violencia, como así ocurrió, y que ahora los costos económicos y políticos serán más caros, primero porque Geovanni Pérez Briones tiene que cumplir con la promesa que pactó con los tahoneros, es decir, de entregarles apoyos para contrarrestar las bajas ventas de pan por el coronavirus y reparar los daños de la presidencia municipal; antes de actuar hay que pensar las consecuencias de las malas decisiones, hablando se entiende la gente.

Tampoco se justifica la acción de los tahoneros hombres y mujeres violentos y enardecidos perdieron la cabeza y prudencia, lanzaron amenazas en contra de la autoridad y destruían lo que a su paso veían, así consta en los videos trasmitidos por varios colegas periodistas en tiempo real, lamentable la actitud de los panaderos que no admitieron el diálogo con funcionarios de menor rango en el ayuntamiento de Totolac.

De ninguna manera se justifica la acción del presidente municipal, que en lugar de asumir las consecuencias de sus actos se desapareció a pesar de que el pasado viernes prometió entregar apoyos ante los efectos del Covid-19.

La situación en el municipio de Totolac es tensa, las amenazas de los tahoneros continuarán hasta que el presidente municipal resuelva este conflicto que ya de entrada resultó más caro el caldo que las albóndigas.

BOMBAZOS…

Ni las autoridades del sector salud saben la fecha exacta para controlar la amenaza de propagación del Covit-19, algunos científicos dicen que la vacuna podría estar lista en los próximos meses, mientras tanto, el riesgo de entrar a la fase 3 de la pandemia es latente, todos esperamos que no sea así, que la pesadilla del Covit-19 ya termine.

ARTILLERÍA PESADA…
En este momento todo es Covit-19, las medidas son más drásticas, ahora todos responsables de lavar y desinfectar llaves, llaveros, bolsas de mano, monederos, carteras, alhajas, calzado, mochilas, artefactos de gimnasio, gafas y lentes, pero también es una realidad que quedarse en casa, -los que pueden-, le ha permitido un respiro al entorno ecológico, cielo azul, mares cristalinos, calles y avenidas limpias, negocios aseados, menos accidentes a causa del alcohol, más convivencia familiar y sensibilidad ante los fenómenos que amenazan a la tierra.

Hasta la próxima entrega de Frentes de Guerra.