EL PAN BUSCANDO PELEA Y LE RESPONDE UN PEQUEÑO DIPUTADO

El diputado local de la LXIII por Morena Víctor Castro López es de los legisladores que más han sido criticados por el nulo trabajo que ha llevado a cabo en el Congreso Local; le han dicho de todo, mediocre, improductivo, traicionero, delincuente, incapaz, ratero, mentiroso, inculto, ignorante, diputado de cuarta, misógino, payaso, burro, chismoso y coprófago, y un sinfín de adjetivos no muy halagadores.

Vaya, en una manifestación que organizaron médicos y enfermeras de la sección 27 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud en octubre del 2018, llevaron a un burro al cual le colocaron pancartas con las leyendas: “Me llamo Víctor Castro López tu diputado” y “Soy mediocre, me llamo Víctor Castro”.

Si bien es cierto que Víctor Castro no llegó a obtener la diputación local por su “productiva carrera política”, ni mucho menos por su aguda inteligencia, -más bien por el efecto arrastre que tuvo Andrés Manuel López Obrador, en las pasadas elecciones-, se esperaba que este legislador realizara un trabajo digno, ya no podemos decir brillante, el árbol de manzanas dá manzanas no, peras.

Recientemente, el Partido Acción Nacional (PAN) retó a los morenistas, a presentarse frente a palacio de Gobierno, el 13 de septiembre para ser exactos, para debatir públicamente con datos reales los resultados de la 4T, en economía, salud e inseguridad, luego de que, en el Segundo Informe de López Obrador se presentaran cifras que según diversos analistas fueron incorrectas, sacadas de contexto y que distan mucho de la realidad.

La respuesta era de esperarse, ningún morenista aceptó el reto, y es normal porque la situación que hoy se vive en el país es caótica, los morenistas saben que las políticas actuales han fracasado y los resultados están a la vista, no tenían argumentos para debatir.

Sólo para recordar, hoy 15 millones de mexicanos son más pobres que hace 21 meses: 10 millones de ciudadanos se sumaron a los pobres extremos; 25 millones de mexicanos han perdido su empleo en solo 21 meses; la caída del Producto Interno Bruto en solo 2 años ya es el mayor fracaso económico de todos los tiempos y la fuga de capitales es histórica con 13 mil millones de dólares.

En tan sólo 21 meses, se registran 65 mil muertos por violencia; se reportan 20 masacres al día desde que AMLO tomó posesión; en 21 meses han sido asesinados 25 periodistas; millones de niños no tienen medicamentos para el cáncer, y miles más se quedaron sin guardería. Las mujeres viven uno de los peores momentos, con poco más de mil 495 feminicidios, al tiempo que les cancelaron la mayoría de los apoyos destinados al sector.

Y qué decir de la lucha contra la pandemia, la cifra oficial es de 72 mil muertes, pero cifras reales estiman que son casi 200 mil vidas las que se han perdido por no existir una estrategia de salud para contener el Covid-19.

Todo esto sin mencionar el fracaso en la lucha contra el narcotráfico, las bandas criminales, la defensa de los migrantes, consultas patito, venganzas personales, presos políticos, el robo del combustible, corrupción dentro del gobierno, el caso Barltett, el enriquecimiento inexplicable de la Secretaria de la Función Pública Irma Eréndida Sandoval y esposo, el desvío de recursos de Pío López Obrador, entre muchos otros males que no se han resuelto y se encuentran documentados.

Ante esta situación los morenistas no se presentaron ni muchos menos se atrevieron a debatir.
Y usted se preguntará, ¿a todo esto que tiene que ver el diputado local Victor Castro?

Pués ni más ni menos, el sapiente Víctor Castro en tribuna soltó la carcajada y afirmó que es “vergonzoso que los panistas hayan convocado a debate en una plaza pública cuando tienen a Genaro García Luna”.

Y luego remató, “que madriza les pusieron en redes sociales”.

Ese es el nivel intelectual del diputado.

Sin embargo, no es de extrañar esta conducta ni el miedo a debatir con quienes lo cuestionan, pues hay que recordar que el 25 de octubre del 2018, líderes de 26 organizaciones sindicales adheridas a la federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FTSE) acudieron a hablar con Víctor Castro a las instalaciones del Congreso Local, para debatir, sin embargo, se escondió… y huyó.

Un buen legislador debe actuar con humildad, es un representante y la voz de distintos grupos sociales en la Cámara; los legisladores deben estar abiertos al debate y a las ideas, y si no están de acuerdo con lo que se les cuestiona entonces, tienen la obligación de presentar información completa, oportuna, y con leguaje accesible, para que los ciudadanos tengan panoramas diversos de un mismo tema.

El buen legislador debe tener una visión imparcial de lo que le acontece, escuchar sobre todo a quienes piensen de forma contraria a él, requiere altura política.

Nuestro estado necesita referentes para que los ciudadanos vuelvan a creer en sus representantes, el cargo que ocupa Víctor Castro es de los más trascendentales, debería dar todo su esfuerzo por desempeñarse de forma eficiente, y no fomentar la mala imagen que tiene la ciudadanía de políticos como él.

Víctor Castro dista mucho de ser un buen legislador y defensor de los intereses del ciudadano y hasta de su propio partido; Victor Castro es un ejemplo de lo que no debe repetirse más si queremos que nuestro país y estado avancen.

Nos leemos en la próxima. Para saber si el león es como lo pintan.

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